En EIS siempre se ha considerado que la
gestión de cualquier empresa debe inspirarse
en un sentido de servicio a la Sociedad, de
acuerdo con la función y la responsabilidad
que corresponde a las empresas en el
progreso de la misma. Ello implica actuar
conforme a unos principios que persiguen la
creación de valor para la propia empresa y
sus accionistas, dentro del máximo respeto a
los intereses de todos sus stakeholders, que
contribuyen a la sostenibilidad que EIS
asume como firme compromiso para el conjunto
de su organización en todos los países en
que opera; sostenibilidad que implica
satisfacer las necesidades del presente sin
comprometer la capacidad de las futuras
generaciones para cubrir las suyas propias.
Además, el Seguro es una industria que, por
su propia naturaleza y al tiempo que procura
la prestación de un servicio excelente, debe
contribuir al desarrollo social y económico
de los países y de sus habitantes, generando
riqueza y puestos de trabajo, fomentando el
ahorro y trabajando por la solidaridad.
El compromiso ético de EIS y su concepto de
la Responsabilidad Social implican una
decisión firme de cumplir con rigor sus
obligaciones con terceros, base de la
confianza y fiabilidad que las empresas
debemos inspirar y en las que se cimenta
nuestra actuación. Una conducta que repita
permanentemente ese comportamiento honesto
hace posible que crezca la reputación de la
empresa, y que se asienten en la Sociedad
expectativas permanentes y positivas acerca
de su futura forma de actuar.
El contrato de seguro es el medio por el
cual el asegurador se obliga, mediante el
cobro de una prima, a resarcir un daño o a
pagar una suma de dinero al verificarse la
eventualidad prevista en el contrato. El
contrato de seguro puede tener por objeto
toda clase de riesgos si existe interés
asegurable, salvo prohibición expresa de la
ley.
El contratante o tomador del seguro, que
puede coincidir o no con el asegurado, por
su parte, se obliga a efectuar el pago de
esa prima, a cambio de la cobertura otorgada
por el asegurador, la cual le evita afrontar
un perjuicio económico mayor, en caso de que
el siniestro se produzca.
El contrato de seguro es consensual; los
derechos y obligaciones recíprocos del
asegurador y asegurado, empiezan desde que
se ha celebrado la convención, aun antes de
emitirse la póliza.
Al realizar un contrato de seguro, se
intenta obtener una protección económica de
bienes o personas que pudieran en un futuro
sufrir daños.
>> Financiación
al Comercio Internacional